Apoyo mutuo y conflictos

Las madres de Miguel

Enviado por admin el Vie, 2006-06-23 18:15

Son mujeres como nosotras, pero tienen en común haber traído al mundo, cuidado y después perdido un hijo llamado Miguel. Me refiero a la madre de Miguel Angel Blanco, un joven edil conservador, amante de la música, secuestrado y brutalmente asesinado por ETA ante los ojos atónitos y horrorizados de todo el país. Me refiero también a la madre de Mikel Zabaltza, un pacífico conductor de autobuses detenido ilegalmente y torturado hasta la muerte por la guardia civil en las catacumbas del cuartel de Intxaurrondo. Uno murió de forma pública y notoria, moviendo las conciencias de quienes asistimos a este macabro espectáculo. El otro murió de forma subrepticia, en las cloacas del Estado, después de ser detenido por error. Cuando ellos murieron, sus madres experimentaron igual dolor por estas pérdidas injustas e irreparables, que avergüenzan y debieran inquietar a las gentes de bien.

La política del corazón. Hacia una racionalidad más básica.

Enviado por admin el Vie, 2006-06-23 18:10

La historia a menudo se mueve en espirales que regresan a un mismo punto, aunque tal vez en otro plano. Ese pensamiento me viene a la mente al recordar que la primera de todas las manifestaciones a la que asistí en mi vida había sido convocada clandestinamente para tratar de parar la condena a muerte de un anarquista barcelonés, Salvador Puig Antic. Era a comienzos de los años 70. Pese a las protestas internas e internacionales, la condena fue ejecutada. Veinticinco años más tarde fui una de tantas personas que salió a manifestarse a la calle de manera casi espontánea por la vida de un ciudadano de este país que pendía de un hilo. Mis razones estaban claras: siempre he estado radicalmente en contra de la pena de muerte. Y la amenaza que pesaba sobre Miguel Angel Blanco era una pena de muerte. Pero también esta condena fue ejecutada.

Ciencia, epistemología y cultura de paz.

Enviado por admin el Vie, 2006-06-23 17:29

Uno de los pilares básicos sobre los que pensamos se apoya una cultura de paz es la interiorización personal y social de que los conflictos han de ser abordados mediante el diálogo, el intercambio de argumentos; en definitiva, el debate democrático.
Desde esta raíz surge la pregunta de si tiene sentido una línea de investigación epistemológica en torno al desarrollo y conocimiento científico, como contribución a una cultura de paz.

Carmen Magallón Portolés
Epdp nº 53, invierno 2000.

El Boletín de los científicos atómicos viene apareciendo en EEUU desde 1945, y desde entonces se ha convertido en mucho más de lo que su modesto nombre indica: entre las revistas especializadas que trabajan por la paz y el desarme en el mundo entero, es una de las más importantes. En la actualidad se esfuerza por redefinir el concepto de seguridad de manera que pueda dar cabida a factores medioambientales, económicos y culturales. Su famoso ”reloj del Juicio Final”,que en cada portada marca los minutos que nos separan de la medianoche (la catástrofe global), ha llegado a ser un símbolo de alcance universal.

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